Factores de riesgo

A pesar de las variantes que se han desarrollado en torno al suicidio, algo que queda establecido dentro de la sociedad, es la estigmatización que se ha generado en torno a este acto, refiriéndose en muchos casos a quien lo intenta o ejecuta como “loco” ,o bien creando un sentimiento de lastima por quien por diversos factores, tomo tal decisión.

Estas etiquetas o comportamientos hacia una persona que ha intentado el suicidio o bien lo ha consumado, establecen una distancia entre la sociedad y quien lo ha realizado, debido a que la sociedad dentro del poco o nulo conocimiento que existe en torno al mismo, trata de mantenerse al margen de ellos, discriminándolos y aislándolos de toda posibilidad de convivencia y desarrollo.

El suicidio se encuentra socialmente estigmatizado como un acto negativo que acarrea diversos significados sociales, tales como: un núcleo familiar desestructurado, una salud mental inestable, un acto de cobardía, entre otros.

Por otro lado, la identificación de grupos vulnerables ha sido parte importante durante nuestro trabajo; resaltando la importancia de que las políticas y acciones realizadas han de estar enfocadas hacia la protección y garantía de derechos de los mismos.

Mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de algún tipo de violencia, personas con discapacidad de cualquier tipo y grupos LGBTTTI, han mostrado una cierta tendencia a desarrollar conductas suicidas, estando muy implicado como factor de riesgo la discriminación a la que se ven expuestos y a sus consecuencias psicosociales. Realidad que genera la necesidad de promover una sociedad inclusiva y sensibilizada que permita a sus integrantes construir un entorno saludable, libre de violencia y discriminación.